«Saber pensar, para saber hacer y ser en beneficio de uno mismo y de los demás».
La palabra competencia tiene dos acepciones etimológicas: • Una primera que viene del griego agón y agonistes, y que se refiere a aquel que está preparado para ganar las competencias olímpicas, con la obligación de salir victorioso y, de ahí, aparecer en la historia (Argudín, 2005). • Una segunda que se deriva del latín, competeré, que quiere decir te compete, eres responsable de hacer algo.
Observen las diferencias entre los tres tipos de metas terminales en el diseño curricular: Diseño curricular por objetivos: Meta terminal: define hacia dónde va el docente con las acciones que realiza; es una meta medible y evaluable. Marco teórico conductista: el conocimiento se logra por estímulo-respuesta. Se redactan oraciones en infinitivo o, en su defecto, en futuro; cuentan con tres categorías: objetivos generales, particulares y específicos. El diseño se elabora por unidades consecutivas que cuentan con una estructura que depende de los objetivos generales, particulares y específicos.
Diseño curricular en proceso: Propósitos y temas Meta terminal: especifica la intención que tiene el docente para llevar a cabo una mediación, Marco teórico constructivista: el conocimiento es construido por el estudiante con la mediación del docente. Se redactan oraciones en subjuntivo plural: "que los alumnos/as analicen..." El diseño es por bloques que pueden ser independientes unos de otros, pero en algún momento se vuelve a construir ese conocimiento de manera más profunda. Se enlistan los temas en los que el alumno debe construir su propio aprendizaje.
Diseño curricular por competencias Meta terminal y procesual: puntualiza adonde debe llegar el maestro, pero también cómo debe hacerlo, por eso se escribe en presente; señala qué debe saber hacer el estudiante durante la clase. Marco teórico cognitivo-conductual: el conocimiento, al ser usado por el pensamiento con diferentes habilidades, lleva a un desempeño que tiene intenciones de quien lo realiza, una meta a la cual llegar. Se redactan oraciones en tercera persona, presente y singular, con el sujeto implícito: verbo + objeto directo + condición. El diseño es por bloques o por unidades que pueden o no ser independientes unas de otras; la secuencia depende de que tan generales se redacten las competencias del perfil de egreso. Cada competencia cuenta con indicadores de desempeño y con niveles de desempeño.
Diseño curricular por objetivos Trabaja por dominios separados: cognitivo, afectivo, psicomotriz. Se trabaja por actividades desarticuladas y repetitivas. Se centra en la demostración de conductas concretas por parte del estudiante. Se planea pensando qué actividades se deben poner para estimular que el estudiante las realice. Se evalúa mediante exámenes de opción múltiple o de preguntas cortas que buscan respuestas contundentes. Utiliza principalmente áreas cerebrales de memorización (parietotemporal)
Diseño curricular en proceso: Propósitos y temas Trabaja por dominios separados que se articulan en la clase que se brinda: conceptual, procedimental y actitudinal. Se trabaja con estrategias que lleven al alumno a construir su propio aprendizaje. Se centra en la construcción del conocimiento. Se planea pensando qué debo hacer yo como docente, paso por paso, para que el estudiante construya su propio conocimiento. Se evalúa el proceso para desarrollar el conocimiento y cómo se llega a él. Utiliza sobre todo las áreas cerebrales de asociación (parietotemporal) y las zonas de lenguaje en particular las de construcción del significado.
Diseño curricular por competencias Trabaja todo a la vez: conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes. Se trabaja por situaciones didácticas, por escenarios de aprendizaje que incluyen secuencias de actividades articuladas que buscan que se desplieguen desempeños. Se centra en el desarrollo de desempeños específicos, en la resolución de problemas, alternativas y creaciones para la vida por parte del estudiante. Se planea pensando qué tiene que hacer el alumno/a para desarrollar la competencia. Se evalúa el aspecto formativo, al identificar el proceso para el desarrollo de la competencia mediante evidencias; y el sumativo, aplicando exámenes en los que se observe el resultado. Utiliza todo el cerebro, hace hincapié en el desarrollo prefrontal (funciones ejecutivas)
Competencia neuropsicológica: parte del principio de que nuestro cerebro es responsable de llevar a cabo cierta actividad: por ejemplo, el hemisferio izquierdo cuenta con las competencias del lenguaje, lo comprende y lo produce con base en las reglas que han sido previamente definidas para hablar.30
Competencias cognitivas y motivacionales: se refieren a la capacidad para interactuar efectivamente en el ambiente y se caracterizan por la adquisición de experiencia, el uso del conocimiento, las creencias, valores, actitudes y esquemas de interpretación de lo que se vive, o sea, a la manera como se interpreta el mundo. Dentro de éstas se incluyen todas las habilidades de evaluación propia, de lo que se es, se quiere hacer y se hizo.
Metacompetencias: son las que tienen que ver con la propia capacidad para evaluar lo que sabemos hacer y lo que nos falta, como cuando vamos manejando y decimos: «¡Casi le pego! No lo vuelvo a hacer, me hace falta saber estacionarme». Son capacidades que nos permiten juzgar nuestra habilidad personal para aprender. El mejor aprendizaje no se mide solamente por el saber y el hacer, sino también por la capacidad de medir nuestra propia acción. Se basa en la introspección31 sobre nuestros propios procesos mentales y los productos que realizamos. Se encuentra presente desde los tres años de edad, cuando una persona empieza a ser consciente de lo que hace, se acuerda de las cosas. Se desarrolla en ambientes escolares más que en ningún otro. Muchos estudios actuales revelan la importancia de la cantidad y la calidad del análisis del conocimiento propio; estar conscientes de qué tanto sabemos y qué tanto nos falta por saber afecta el aprendizaje, la memoria y la resolución de problemas de desempeño más que la edad cronológica, y es el mejor indicador del desarrollo mental en la infancia y de la inteligencia en la adultez.
Competencias de aprendizaje: incluye los tres tipos de aprendizaje: declarativo o conceptual, procedimental o de procedimientos y actitudinal o de actitud frente a la realización de la tarea.
Competencias de acción: son aquellas que además de acentuar las competencias cognitivas incluyen la acción necesaria para lograr el éxito de la tarea, e incluyen la resolución de problemas, las habilidades de pensamiento, el dominio de cierto conocimiento, la confianza para hacerlo y las capacidades para relacionarse con los demás. Son los prerequisitos, lo que necesitamos tener para el éxito individual en la cultura, las instituciones y los grupos. Richard Boyatzis (1982) advierte que una competencia es: «La destreza que demuestra la secuencia de un sistema del comportamiento que funcionalmente está relacionado con el desempeño o con e resultado propuesto con el objeto de alcanzar una meta, que se demuestra en conductas observables que se pueden juzgar»,33 o sea, la serie de pasos que se realizan para llevar a cabo la tarea.
Competencia laboral: capacidad de ser efectivo, capaz, apto, idóneo para llevar a cabo la tarea, que se requiere en un puesto específico.
Competencias centrales o básicas: son las que se refieren a aquellas que se adquieren en la escuela para moverse en la vida de manera funcional: disciplina, comprensión lectora, matemáticas básicas, capacidad para planear, ejecutar y terminar algo, hablar correctamente, ser críticos y hacer juicios sobre la propia capacidad.
Competencias para la vida: es el conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes, valores, creencias y principios que se ponen en juego para resolver los problemas y situaciones que emergen en un momento histórico determinado, el que le toca vivir al sujeto que interactúa en el ambiente. En un análisis cuyo objetivo sea identificar el patrón de repetición entre las diferentes definiciones que se usan en las diferentes áreas de conocimiento sobre las diferentes acepciones de las competencias, podemos identificar que tienen en común:
a) Son una capacidad cognitiva, o sea que se refieren a nuestra capacidad de pensar, conocer y sentir, que se traduce necesariamente en un desempeño.
b) Incluyen capacidades, aptitudes, habilidades, destrezas, creencias, intuiciones, sensibilidad, motivación y ganas de hacer las cosas, así como la evaluación del propio desempeño; son objetivos integrados, por lo que no se separan para trabajar como se había hecho antes: en el salón de clase lo cognitivo, lo afectivo en la familia, y la destreza motriz en educación física. Las competencias son, entonces, una serie de definiciones sobre lo que debe saber hacer una persona en campos específicos del conocimiento, en momentos determinados de la vida y en procesos definidos del saber y quehacer cotidiano, científico o especializado. En otras palabras,
una competencia es un conjunto de conocimientos que al ser utilizados mediante habilidades de pensamiento en distintas situaciones, generan diferentes destrezas en la resolución de los problemas de la vida y su transformación, bajo un código de valores previamente aceptado que muestra una actitud concreta frente al desempeño realizado, es una capacidad para hacer algo.
